19.7.05

Víctimas y victimarios

El exceso en las actitudes y las palabras de las supuestas víctimas del luctuoso hecho acontecido en la discoteca "Cromañón" parece no tener límite y progresivamente apunta a insospechados rumbos.

Repartiendo culpas y responsabilidades a diestra y siniestra, pretenden negar las que inevitablemente les corresponden, para así asumir un pleno rol de "víctimas"; por ello es necesario decir con claridad que víctimas (además no todas exentas de culpa y responsabilidad) son solamente las que perecieron en ese horrible accidente.

Es también necesario reiterar que fue un accidente y que de ninguna manera le caben denominativos tales como masacre, matanza, asesinato u otros similares, por muy "espectaculares" que parezcan, por muy bien que "vendan" la nota, por mucho que convenga a los siempre gananciosos con el comercio de la miseria humana.

Empezaron buscando frenéticamente "chivos expiatorios" para acallar sus conciencias que les reprochaban su descuido y permisividad en la formación y educación de esas víctimas, muchas de las cuales fueron procurando ciegamente su propia destrucción al "disfrutar" de ambientes impropios para la verdadera y sana diversión, al incurrir en actos demenciales como la quema de bengalas en locales cerrados, al llevar inocentes niños a estas "aventuras" para abandonarlos en baños transformados en "guarderías".

Sin nada que reprocharse, en lugar de llorar su vergüenza y sus muertos, se dedicaron a la labor de encontrar al "responsable" más conveniente, aquel que les proporcione mayor rédito, de tal manera que quién no buscó "indemnización" anheló "notoriedad" y en último caso "ayuda" y lógicamente se dedicaron a combatir y perseguir a todo lo que estorbe ese propósito, sea el propio accionar de la justicia (que aunque no nos guste, hay una y debemos respetarla) sea alguna opinión diferente o mesurada e incluso que alguien más quiera tener su "parte del botín", como ocurrió ultimamente con la arremetida contra el cantante León Gieco.

Es cierto que de alguna manera la Sociedad en pleno es responsable y por tanto corresponde a cada quien un cierto grado de culpabilidad, a unos por permitir y callar, a otros por desvirtuar y falsear, a estos más directamente que a aquellos y a todos porque hemos tolerado complacientemente que a lo malo se le llame bueno, que se haga burla y escarnio de los valores fundamentales y ahora nos extrañamos del grado de corrupción, de la absurda violencia, de la creciente inseguridad y desconcierto que "supimos conseguir".

Por ello cuando estas "víctimas" reclaman JUSTICIA están demandando más bien OBEDIENCIA ciega a sus determinaciones y disposiciones, olvidando que esa obediencia debían haber buscado con diligencia en las VICTIMAS, para así formar personas de bien para la sociedad. Tal vez hubiera sido suficiente con que les hagan saber que "quien juega con fuego se puede quemar" (también en un sentido más profundo) y que está escrito que "la recompensa de nuestras iniquidades es la muerte" (también en un sentido práctico).

18.7.05

Vergüenza y política

Lo que digo no es original, pero eso sí, parece ser "ignorado intencionalmente" por la masa consumidora de noticias, espectáculos, entretenimiento, etc: la superficialidad, la incoherencia y el facilismo mediocre pagan bien.

No se puede entender otra cosa si vemos a especímenes como "el chavo" Fuchs, la vedette Moria Casán y hasta el buenoide de Esteban Morgado, pretendiendo opinar y ahora accionar en un campo donde la seriedad (no confundir con adustez), la sensatez o buen sentido y el genuino interés del bienestar común deben ser norma.

¿Puede alguien decir que la mencionada mujer posea alguno de esos atributos básicos para incursionar en política? es cierto que la misma esta desprestigiada al colmo (la política, no la mujer), pero..¿es esa razón para rebajarla más aún? ¿Necesitamos, suponiéndonos entes pensantes, de las "brillantes" conclusiones y remanidos aportes de "genios" de la talla de Morgado o Fuchs?

Debería existir en el ánimo de todos los actores de la sociedad un deseo de superar legítimamente la aguda crísis de valores que nos aqueja, no echando mano de cualquier recurso y menos buscando "soluciones por el desastre", sino participando responsablemente en todo lo que nos atañe, comprometiéndonos con un mundo mejor para nuestros hijos y asumiendo la cuota parte que nos corresponde a cada uno. Sin recurrir a los impostores de turno ni a "conversos" de último momento.

Pero pocos son los que quieren pagar el precio que supone en tiempo, esfuerzo y renunciamiento el tener una mejor sociedad, más justa y más dichosa. Tal vez porque son rápidamente calificados de "tontos" por pícaros que promocionan el inmediatismo y el quemar etapas para beneficio de los "revolucionarios" y regocijo de los que manejan "la sartén por el mango", que en ese extremo sí se tocan, lógicamente para darse la mano a espaldas de la engañada masa.

Cuanto mejor sería imbuir el deseo de lograr una mejor educación y mayor conocimiento, antes que pasajero bienestar y frágiles logros, solo una persona con cabal conocimiento de su condición y la de su entorno es capaz de tomar acciones inteligentes en pro de lograr cambiar positiva, eficaz y permamentemente su situación y la de su sociedad.

Solo alguien que tiene saber no es manipulable, solo aquellos que han encontrado La Verdad pueden decir que son verdaderamente libres.

La violencia y el ridículo

A propósito del último atentado terrorista en Londres, las reacciones comprensibles de los que somos "espectadores" del hecho, pasan por el asombro, la tristeza, quizá el miedo, talvez la bronca o el desconcierto, pero...sentir "alegría"por ello, ¿puede ser comprendido? (extendiendo el término "comprensión" al sentido de abarcar, conocer y/o apropiar).

Lamentablemente pude observar muchas reacciones de esa clase, desde el simple comentario de oficina hasta las siempre deleznables expresiones de los habitues de la pantalla chica, pasando por lo que se escucha en programas radiales de clara tendencia o propósito.

Azorado observo a aquellos que al disponer de un medio masivo de comunicación a su alcance, se expresan con ligereza, queriendo justificar lo injustificable y olvidando que "la violencia solo genera violencia", emiten o mejor, repiten manidas frases que aluden a la culpabilidad directa o indirecta de otros "espectadores" y conectan con facilidad otros hechos o causas con el motivo del momento.

Lo cierto es que pueden hacer así, precisamente porque son solo "espectadores", esto es, no estamos en la escena del hecho en sí; con total desparpajo pueden opinar sobre lo que solamente vemos, no vivimos ni podemos estar en tal empatía que hagamos nuestra la situación. Por eso empezaba diciendo que un sentimiento que solo puede ser legítimo en los "protagonistas" es incomprensible o peor aún, es ridículo en los "simpatizantes", insisto: ridículo, reprochable tambien porque tales expresiones casi siempre se originan en sentimientos bastardos como la envidia y el resentimiento o en la ignorancia e insensibilidad de quienes dicen sentir esa "alegría".

Si se diera lo posibilidad (milagrosa o fantástica) de que el hecho y sus consecuencias (no las líricas ni las relativas) obren directa y especificamente sobre todos los que así piensan, con seguridad que procederían con mayor cautela y para vertir tales expresiones meditarían más profundamente (siempre y cuando sean capaces de hacerlo).

Si yo pudiera argumentar con ellos me gustaría terminar diciendo algo que leí en otra parte: si supieras que DEBES dar cuenta de cada palabra que sale de tu boca ¿hablarías precipitadamente?
"No es lo mismo ver llover que estar en el aguacero" dice la sabiduría popular, aunque te hayas mojado en otras lluvias mayores o menores. El opinar con la corriente de moda puede ser simpático en el momento, puede redituar beneficio de popularidad, pero puede ser lo menos conveniente para tí y para los demás.

10.7.05

Nuevo miembro de "...al correr de la pluma"

A partir de hoy, se suma a este blog LACOSTEANT, siguiendo la misma idea de escribir "a vuelapluma", expresándose sobre lo que, evidentemente para él, son desvarios...

9.7.05

De fundamentos y fundamentalistas

Este es un punto sobre el que siempre quise escribir. Durante mucho tiempo pensé que no merecía hacer aclaraciones, pero a raíz de lo sucedido en Londres, escuché en la televisión un comentario hecho casi al descuido por ciertos periodistas acerca del fundamentalismo: uno de ellos hizo el consabido comentario sobre los extremos a los que llegan los fundamentalistas islámicos, a lo que otro le respondió, en apariencia deseando justificar el accionar de los terroristas “fundamentalistas hay en todas las religiones, hay fundamentalistas protestantes, que son presidentes”. No es necesario mencionar al autor de este comentario, ya que al tratar de decir algo inteligente y sutil, denota un profundo desconocimiento sobre lo que habla, además de repetir un discurso instalado en el periodismo.

Lo que es verdaderamente molesto es la facilidad con que se emplean mal los términos y las ideas. No es el momento de analizar las profundidades del Islam y tampoco me sería propio por el conocimiento parcial que tengo del mismo, pero si es verdad lo que dicen los musulmanes, que “el Islam es paz”, entonces aquellos que comenten actos terroristas, no deberían llamarse fundamentalistas. Fundamentalista es quien vive por sus fundamentos. Es quien no transgrede sus ideas. ¿Como puede entonces alguien que dice abrazar una religión de paz atentar contra la paz? Por otro lado, se dice que Bush es un “fundamentalista protestante”, buscando de esta manera decir que es un loco religioso o algo por el estilo. Tampoco voy a ahondar sobre las decisiones políticas de Bush en este momento, pero al menos no debería usarse el término “fundamentalista” para sugerir que su particular manera de entender su religión lo lleva a tomar malas decisiones. Esto demuestra una vez mas como un concepto mediocre y sin profundidad emitido por gente supuestamente idónea puede perjudicar nuestro juicio. Este concepto tan remanido se ve trasladado también a otros ámbitos: las películas muestran que “el asesino es un loco religioso, que pretende justificar sus crímenes con la Biblia”; el mensaje es “no lean la Biblia porque pueden quedar así de locos”. La Inquisición y la quema de brujas, un producto de la ignorancia de los “fundamentalistas” de esa época. Siempre los peores crímenes, cometidos en nombre de Dios.

El verdadero problema está en la INTOLERANCIA. Y para esto no se necesita ser religioso. La vemos a diario, en la misma gente que se disfraza de comprensivos, de intelectuales, esta raza “buenoide” que no tolera que alguien piense diferente o se aparte de lo “políticamente correcto”. Yo no tengo temor de decir que SOY FUNDAMENTALISTA. Yo tengo mis fundamentos claros y también mis ideas, se que mis creencias se basan en el amor, y esto no me permite imponerle al mundo mis ideas. Tan solo quiero rogarles a mis amigos y lectores, que nos quitemos la costumbre de utilizar el término “fundamentalista” en un sentido peyorativo y de esta manera aplicarlo a quien no se lo merece, con mayor razón, cuando ese alguien es un manipulador de las situaciones para su provecho.

“…aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.” San Juan 16:2,3 – La Biblia

7.7.05

Recuperando el tiempo

“Hacer lo que me gusta me dejo sin tiempo para hacer lo que me gusta…” De esta forma, sintetizaría el motivo para que haya dejado abandonado este sitio por un poco. Y es que no tuve el tiempo suficiente para terminar algo… Haciendo un balance debo decir:

- De todas las materias que cursé en este periodo, ninguna esta terminada completamente, sin embargo, deben quedar pendientes hasta nuevo aviso…

- No termine muchas cosas que empecé en estos meses… Otra pintura que queda en boceto, cantidad de textos incompletos que no puedo subir a esta página, dos páginas más a la espera de una actualización, proyectos diversos a la espera de un visto bueno, en fin…

- ¡Hasta mi salud se ve afectada por esta inconstancia! No termine mi tratamiento con el dentista (de hecho, apenas fui a la primera sesión), deje el gimnasio, deje de hacer deportes…

- Inclusive mi sistema operativo se cayó a pedazos por falta de atención (bueno, al menos esto está solucionado, caso contrario no estaría escribiendo estas líneas).

Ahora bien, no diría toda la verdad si esto quedara aquí ¿Dónde se fue el resto del tiempo?… En estos meses he podido reflexionar, renovar mi espíritu, curar heridas, aprender nuevas cosas y encontrar nuevos intereses (o retomar algunos que había dejado de lado, como la música), y hasta a veces simplemente no hacer nada. Quizás todo suena muy abstracto, pero mi mejor indicador, es que YO me siento bien… He dejado el frenesí académico que había tenido hasta el momento, y que había mantenido ya por 5 años, haciendo lo que me gusta, con buenos logros, pero a costa de no tener suficiente tiempo para disfrutar los resultados. Los proyectos incompletos no me aquejan, porque al igual que este blog, no están abandonados, sino que esperan su tiempo. Estoy a punto de retomar lo que respecta a la salud, pero estoy seguro que el mejor favor que le hice a mi sistema nervioso es haber descansado un poco y a mi vista el haberme alejado un poco de la computadora.

En conclusión: aun si los resultados no se ven muy favorables en este preciso punto, estoy seguro de no haber perdido el tiempo, sino de haberlo recuperado.