25.3.05

Tiempo de Pascua

Una vez más llegamos al tiempo conocido como Semana Santa. Para algunos, tiempo de reflexión y para otros un momento de descanso e interrupción en la rutina. Al igual que la Navidad, esta fiesta se ha extendido más allá del mundo cristiano, pero a diferencia de esta, no ha perdido tanto su significado original. Quiero ahora recordar de una manera sencilla y sin grandes interpretaciones teológicas, lo que significa este tiempo para el cristianismo.

Semana Santa es el momento en que se recuerda uno de los principales acontecimientos en la vida de Jesús: su pasión y muerte. Los evangelios ponen un especial énfasis en esta etapa de la vida de Jesucristo ¿a que se debe esta especial atención? Trataré de responder esta pregunta haciendo un breve repaso a la vida de Jesús.

- En el pueblo de Belén nacía un niño. El niño nacido era perfectamente hombre y perfectamente Dios y había venido al mundo con un propósito: El de reanudar la relación de Dios y el hombre, una relación que el hombre había menospreciado y en consecuencia Dios había decidido esconder su rostro. Este nacimiento era un hecho maravilloso en sí, pero era solo el principio del plan divino.

- El Cristo inicia su ministerio a los hombres y anuncia el anhelo de Dios por la humanidad y cuan necesario era que el hombre se vuelva de sus malos caminos para buscar a Dios. Este periodo es recordado por los milagros y enseñanzas de Jesús, ampliamente conocidas en el mundo actual y que muchos valoran aun sin considerar el punto de vista espiritual.

¿Qué más hacia falta? Aún faltaba que Dios diera la mayor muestra de amor: morir por aquellos a los que amaba y que aún en esas circunstancias se mostraban enemigos suyos. Desde la limitación que el mismo se había impuesto al nacer como hombre, decidió sufrir la injusticia de ser ejecutado sin haber hecho JAMÁS algo mal. Y es importante remarcar que lo hizo en forma vicaria, esto es, en representación de aquellos que si merecían esa ejecución, y para que la relación entre Dios y el hombre se reanudara. Es por esto que los escritores de los evangelios centran su mensaje en estos acontecimientos, para que el hombre pueda conocer donde esta la importancia de la visita divina a la tierra.

Finalmente, Jesús hubiera sido un mártir más en la historia si todo hubiese concluido en una tumba fría, pero no concluyó así, sino que la tumba está vacía porque El resucitó, venciendo a la muerte y hoy vive para siempre. ESTE es el mensaje central del cristianismo, el mensaje del Amor que venció a la muerte y al pecado, un precioso regalo a la humanidad, una oportunidad de redención y salvación. Cuando miremos a la cruz o a cualquier otra representación de esos momentos –cuadros, esculturas o películas- recordemos ese mensaje y por sobre todo que la historia no terminó en la cruz.

24.3.05

Tensión en Bolivia

Hace varios días sentía el deseo de comentar en alguna forma los sucesos que acontecían en el vecino país de Bolivia. La tensión social que se producía a fines de febrero y en los primeros días de marzo, sumados a la corrupción política llevaron al presidente Mesa a ofrecer una renuncia que finalmente no fue aceptada y que, hoy, tan solo parece hacerlo quedar en una posición peor. Es triste para mí, ver en esta situación a quien considero un verdadero intelectual, una persona integra, atacado por su política neoliberal, como si fuera más aceptable la actitud de demagogos como Kirchner o Chávez, que dan una imagen al pueblo, pero están como todos los demás, cumpliendo el compromiso con el FMI. Sin embargo, al pueblo le gusta escuchar a estos personajes, les suena a rebeldía y los reconforta, aunque son pocos los que realmente creen que pueden cambiar en algo la realidad de las políticas internacionales. Así en Bolivia como aquí, se malinterpretan tanto los derechos que ciertas ideas ya no se cuestionan: no se puede sancionar a alguien que decide manifestarse cortando una ruta o una vía de comunicación, pero uno no puede ejercer su derecho de transitar libremente. Las políticas socialistas que tanto resuenan a igualdad y tolerancia son las más intolerantes y corruptas, y no dejan de ser parte de los acontecimientos internacionales, tal es el caso del húngaro George Soros que pretende mantener a Bolivia sumida en el caos social, apoyando al MAS, para evitar que la industria petrolera se desarrolle y pueda competir con sus intereses.

Y así ha sido desde siempre, diciéndonos que debemos mantener nuestra cultura, costumbres e “identidad” –la cual no existe, al menos de la forma que siempre se la concibe- nos hemos estancado en el progreso. No veo esto totalmente negativo, ya que ha evitado que liquidemos definitivamente nuestros recursos, pero nos ha costado el hecho de que no podamos explotarlos por nuestra cuenta. En este sentido es hora de tomar las riendas, pero para esto no hace falta amenazar con sangrientas luchas a nadie –como lo hiciera un dirigente socialista en Bolivia- y mucho menos a quien podría aplastarnos fácilmente si lo deseara. Hay que imitar las actitudes que asumieron Japón o Finlandia en sus momentos de crisis, y que hoy gozan de estabilidad ¿Será posible ver algo semejante en Latinoamérica?

Finalmente, vemos que se vislumbra una esperanza en Bolivia. Esta se refleja en la gente que manifestó su apoyo al presidente Carlos Mesa y en los números: Evo Morales tiene una tendencia de voto del 8,1%, después de haber llegado a un 18% hace algunos meses, mientras el presidente Mesa tendría el voto del 30,5% seguido por el ex presidente Jorge Quiroga con 20,8%.