28.3.06

impresiones erráticas 2

Los propósitos se someten ineludiblemente a algunos vicios…

Tarde o temprano todos correrán la misma suerte. Lo saben ellos, lo sé yo. Mi obsesión por el orden está siempre bien dispuesta a dar un destino final a los muchos pendientes acumulados, que pacientemente esperan su turno. Cuando el número se vuelve intolerable para mi manía, son archivados aun sabiendo que así será más difícil llegar a darles una oportunidad.

Necesito solucionar muchas cosas a grandes rasgos, pero en mis odiseas, un canto de sirenas me conduce siempre a los pormenores, hipnotizando y adormeciendo mi sentido de la urgencia. Al menos esto último me ha resultado favorable muchas veces: “Dios está en los detalles” suelen decir y no con poca razón.

No importa cuanto haya pensado en tomar el atajo más usado, tengo la imperiosa necesidad de recorrer la ruta que tracé y pavimenté, sin prestar demasiada atención a la huella de las sendas paralelas.

…1

10.3.06

Réplicas

Copio en forma inconsciente. Aunque de manera pretenciosa le haya estampado rápidamente mi firma a algo, no puedo pensar por ello que sea autor y propietario único de lo producido. La creatividad debe tener niveles que no llegan al absoluto (por eso de que “todos copiamos a algo o alguien”) pero en mi caso no puedo evitar sentir que cada cosa que hago la he visto antes en otras manos, aún cuando la mayoría de las veces no encuentro a quien está refiriéndome la memoria.

“Nada habrá que antes no haya habido; nada se hará que antes no haya sido hecho. ¡Nada hay nuevo en este mundo!”

Esta debería ser la sentencia que adormezca definitivamente mi inquietud por buscar al paralelo que produce estas ideas. Por supuesto, existe la “influencia”; y amparado en mi ignorancia, podría asirme de este término para justificar mis plagios involuntarios, pero mi conciencia reniega de este recurso y me lleva a prolongados ejercicios sin conclusión cabal tratando de conocer su identidad.

Puedo suponer, desde luego, que no se trata de uno solo. Podría buscar, como primer ejercicio, un referente para cada actividad realizada. Buscar el prototipo en la música, en la arquitectura, en las letras, mirando solamente rasgos generales en los hechos comparados. Si trato de hacer una comparación más detallada, el ejercicio se complica enseguida al encontrar decenas de afluentes en cada rama, y más aún al momento de reconocer antagonistas reclamando la autoría de las mismas obras.

“Nunca faltará quien diga: ‘¡Esto si que es algo nuevo!’ Pero aún eso ya ha existido siglos antes de nosotros”

¿Este collage de intenciones creativas alcanza para justificar la proclamación de algo realmente novedoso? Seguramente no. Si he podido resumir dos posturas tan diferentes, es también posible que alguien más lo haya hecho, aún presentando los mismos encuentros bizarros de personalidades.

Debo replantear mi búsqueda. Puedo partir entonces reconociendo las formas en lo creado. Tanto las que están en lo enunciado como en la estructura de los párrafos, en las líneas y aristas como en los espacios, en las escalas como en los acentos; todo responde a un patrón íntimamente conocido que solo me falta asociarlo con alguien en concreto. ¿Pero quién? No consigo reconocerlo (si acaso en algún momento lo conocí), aunque pareciera estar tan fresco en mi memoria, por la reiterada apelación a sus recursos, por la facilidad que encuentro para copiarlo… pero es en vano y tampoco funciona el camino inverso que trata de develar el momento en que la forma aún invisible se implanta en la cabeza, inquiriendo atrás en el tiempo los modos en que puede haberse gestado, así como los lugares donde pudo haber sido adquirida. Su sustancia una vez más se rompe en fragmentos tan diversos que es posible asociarlos a múltiples y contradictorios orígenes.

Al final, luego de agotar los pasillos del espiral arquitectónico del pensamiento y del universo, desisto en mi tarea de identificar al espíritu afín a mis balbuceos, porque en sus infinitos corredores un reflejo me hace caer en cuenta de que, más allá de cualquier influencia, las apelaciones y referencias que me saben más conocidas se deben a que he estado copiándome a mi mismo.

Cursivas: Palabras del Rey Salomón, Libro de Eclesiastés – La Biblia.

Imagen: Lada Adamic - Hand Reflection

8.3.06

¿Errare humanum est?

Durante todo el día recibí errores de las páginas en las que intente comentar, de mi propio blog cuando quise publicar un comentario, de la página de inicio de Firefox-Google y Gmail no me pasó ninguno de los mensajes que habitualmente filtro hacia el celular... al parecer, errar no solo es de humanos.

De todas formas el mejor mensaje de error lo acabo de recibir en Gmail:

Gmail de Google



Error del servidor




Error del servidor

Gmail no está disponible temporalmente. Cruce los dedos, espere unos minutos y vuelva a intentarlo. Disculpe las molestias.






No se si será grave (no lo creo), pero confieso que me hizo sonreír… En todo caso, decir que Google sabe como dar malas noticias.

Igualdad y diferencia

La institución del “Día Internacional de la Mujer” tiene más de un motivo aparente, pero observando los posibles orígenes, todo evidencia una lucha común por los derechos femeninos; llámese derecho al voto, igualdad civil, etc. Después de casi un siglo de haber iniciado estas búsquedas, las mujeres pueden ver resultados muy favorables, han conseguido vencer muchos prejuicios arraigados por siglos, se han insertado en la sociedad en base a su capacidad y preparación, han obtenido derechos otrora reservados solo para el hombre, pero en gran parte de la sociedad aun se perciben anacrónicos resabios de discriminación. A pesar de contar con derechos, muchas mujeres aún no pueden gozarlos, quedan todavía muchas barreras que tirar y brechas que acortar.

En las diferentes culturas a lo largo de la historia, puede observarse que la religión solo ha marcado más las diferencias de género, a lo que la llamada “religión cristiana” no ha podido escapar. Sin embargo, hoy quiero recordar la actitud del Maestro hacia una mujer de Samaria, por su origen y condición considerada doblemente “inferior”, cuando este se dirige directamente a ella y esta responde “¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana?”. En realidad sus diferencias era aun más grandes que aquellas, ya probablemente ni siquiera las demás mujeres le dirigían la palabra, pues vemos que se acerca sola a sacar agua del pozo, mientras lo acostumbrado era que las mujeres se acompañen en esta tarea. Luego de este evento, Jesús está compartiéndole enseñanzas y presentándole su mensaje ¡a una samaritana! ¿Qué otro maestro en ese tiempo hubiera considerado hacer semejante cosa? ¿"Gastar palabras en esa mujer"? Creo que esta es una de las primeras muestras de reivindicación de la mujer, elevándola del lugar que la sociedad había decidido darle, un ejemplo que la religión debió haber tomado en lugar de mirar tanto las “tradiciones” que la inducen constantemente en errores.

Con esto no intento decir que hombres y mujeres sean iguales exactamente en todo. Por fortuna no es así. Para cada género es una aventura llena de matices intentar descubrir al otro. Ambos tienen espíritus distintos, y precisamente esa maravillosa diferencia es la que ha inspirado plumas a lo largo de la historia y con seguridad lo seguirá haciendo. Deseo dedicarle las palabras de una de esas plumas, a cada musa inspiradora que hemos encontrado en nuestro existir, a la madre y la hija, a la compañera y la amiga, a la amada y la amante. ¡Un feliz día para todas!

Rima IV (Gustavo Adolfo Bécquer)

No digáis que, agotado su tesoro,

de asuntos falta, enmudeció la lira;

podrá no haber poetas; pero siempre

habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso

palpiten encendidas,

mientras el sol las desgarradas nubes

de fuego y oro vista,

mientras el aire en su regazo lleve

perfumes y armonías,

mientras haya en el mundo primavera,

¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance

las fuentes de la vida,

y en el mar o en el cielo haya un abismo

que al cálculo resista,

mientras la humanidad siempre avanzando

no sepa a dó camina,

mientras haya un misterio para el hombre,

¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,

sin que los labios rían;

mientras se llore, sin que el llanto acuda

a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza

batallando prosigan,

mientras haya esperanzas y recuerdos,

¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen

los ojos que los miran,

mientras responda el labio suspirando

al labio que suspira,

mientras sentirse puedan en un beso

dos almas confundidas,

mientras exista una mujer hermosa,

¡habrá poesía!

Imagen: Eccoblue – Delicate Flower

7.3.06

Mateando recuerdos

En el agua que cae y en el vapor desprendido, veo nítidamente un rostro. Sin ilusión óptica alguna me descubro observando por una ventana hacia otros momentos.

Espiando tardes de estudio y noches de desvelo, contemplo entre libros y láminas a un joven luchando contra las horas y el sueño, afanoso por terminar la tarea; en ocasiones solo, en otras acompañado compartiendo la bebida que revitaliza los agotados sentidos. Veo también una ronda amigable de gente que discurre una tarde entre conversaciones, mientras comparten un paquete de galletas y las risas. Siento la sinceridad del momento, la amistad potenciada en la intimidad del ritual. Puedo observar una pareja compartiendo sus tareas y cebando sus obligaciones por turno, con especial atención a la temperatura justa y el sabor en su intensidad correcta.

Veo a la vez a una persona aprendiendo y enseñando. Dejando hervir por descuido el agua en su primera vez, vertiendo poco líquido, mucho líquido, buscando el punto adecuado… y posteriormente mostrándole a su discípulo el punto exacto y la técnica para lograr un mejor sabor. Lo veo probando combinaciones de hierbas y yerbas para quedarse finalmente sólo con la última.

En la sucesión de imágenes, se lo puede ver muy serio discutiendo ideas pero también muy animado haciendo bromas. En ronda íntima, confiesa un secreto entre sorbos y también presta su oído.

Las visiones también hacen presentes viejos desaciertos: la palabra inadecuada, la decisión tomada sin cuidado, años sin verdadero provecho, entre las fascinantes luces del siglo; pero son recuerdos que ya no duelen, observados con ojos victoriosos; de una victoria no anclada al presente fugaz, sino que halla su base en el futuro y extiende su bálsamo hasta el pasado más recóndito.

En esa ventana no solo veo, sino que revivo recuerdos de mi pasado y aún percibo un sabor más ancestral, que es figura de épocas no vividas, de historias conocidas solo por relatos y referencias pero que puedo describir casi en detalle…

…entonces bebo el primer sorbo, que se desliza en la boca y quema la garganta con su profunda esencia y temperatura. Me sumerjo en el placer del mate personal, de esa calabaza memoriosa, compañera de tantas situaciones, que en unos pocos segundos ha ayudado a reconocerme en las miradas exhibidas.

El mate es una infusión muy popular en el Río de la Plata y se logra a partir de la Ilex paraguarienses, conocida como “Yerba Mate”. Alrededor de esta, se ha formado todo un arte de cebado (acción de preparar la infusión en una calabaza) y una ceremonia que se comparte en los ámbitos más diversos y entre personas de cualquier clase social. Aunque el mayor productor es Argentina, su consumo se extiende desde el sur de Brasil, Paraguay y Uruguay hasta parte de Chile y Bolivia.