25.2.06

El encuentro

En un instante desde sus ventanas, la trayectoria se había trazado. Y su diana (el centro mismo de mi frente) no tuvo ninguna oportunidad. En una descuidada exploración, comprendí el ataque inminente: su lazo me envolvía y mi voluntad estaba sujeta; aunque su nudo era suave, no podía escapar o siquiera ocultarme.

Tensión en segundos eternos: una recta línea se sostenía sola, casi dotada de dimensiones cabales, fluyendo en ambos sentidos y sin afectarse ni considerar ninguna interrupción. No podía ser escindida porque su materialidad era más fuerte que la nuestra, más real y contundente que cualquier objeto.

En un momento el tiempo no fue más y el espacio se convertía en un corredor infinito, sin fondo, sin formas definidas, solo fugaces partículas que se trasladaban constantemente a nuestro alrededor y también nos atravesaban. De repente podía observarme desde el otro lado ¿Dónde estaba en realidad? ¿Cuál de los dos había desatado esta magia, o era cosa de ambos? Estaba acá y allá (allá y acá), en el mismo instante, en ese mismo fragmento eterno que había escapado a las rígidas reglas universales… ¡Magnífico sentimiento, sin conclusión, prolongado con ritmo constante! Ya no solo me encontraba en dos lugares, sino también en cada punto intermedio, sin cuerpo ni dimensiones, observándola desde cada ángulo, encontrándonos en cada recodo del universo, en el principio de los tiempos y también en un futuro inaprensible para nuestros sentidos.

Súbitamente, la magia de aquel perfecto estado empezó a disgregarse amenazado por una ráfaga de lucidez. Entonces me inquietó el no saber como había de volver en mí, perdido todo el control que creía tener…

Todo cesó al reconocer mi propio nombre, muchas veces repetido, y al percibir nuevamente el espacio como antes. Intenté fingir estar completamente presente pero sabía que había resignado parte mía, a cambio de algo nuevo, adquirido casi sin pensarlo en aquel dilatado abrir y cerrar de ojos.

Fotografía: Susan Derges – Observer and Observed (1991).

24.2.06

Lecturas

Mientras hago una pausa en la actividad quiero subir un par de líneas aquí. Aunque no puedo darme el gusto de escribir en estos momentos siempre me queda el placer de la lectura…

Diferentes lecturas acompañan estos días: salteadas y un tanto accidentadas de los libros prestados, lecturas menos placenteras de textos técnicos, lecturas gratificantes en los cuadernos de bitácora de mis amigos, sorpresa y diversión al revisar el correo y recorrer foros como así la informativa lectura del diario matutino. También hay otras lecturas a considerar que no siempre se valoran adecuadamente: la lectura de un cielo claro y de un rostro amable y sonriente o de las huellas que dejan la presencia de nuestros queridos… en definitiva, la interpretación consciente o inconsciente de aquellos signos que completan el día.

La maravillosa experiencia humana de crear signos, darles un significado e interpretarlos luego se constituye en una aventura diaria. Algunas veces nos aclara un panorama antes confuso, otras veces la hermeticidad del mensaje nos deja pensando para llegar a la comprensión mucho después y otras veces el mensaje solamente logra confundirnos. Son las paradojas de nuestra red de conocimiento y es victorioso quien aprende a tomar lo mejor de cada mensaje y a desestimar lo que no sirve.

No menos asombroso es que los códigos de nuestros lenguajes (porque manejamos muchos lenguajes y no solo uno) cambian y se modifican todo el tiempo, crecen y evolucionan o retroceden junto con nosotros y de esta manera mantenemos con ellos una relación simbiótica. Si fuésemos capaces de cesar nuestro contacto con la realidad por un periodo relativamente largo y luego volver (como un viaje en el tiempo hacia el futuro), quizás nos sorprendería y desconcertaría más la imposibilidad de lograr la comunicación que encontrar una tecnología nueva o ver una moda diferente (cosas en realidad bastante habituales).

Me mantengo comunicado y me alimento con estas lecturas. Luego ante todo esto no puedo evitar el volver a mis escritos, los que encuentro incompletos o pendientes por todas partes y pienso otra vez aquello muchas veces meditado ¿Qué es el escrito si nadie llega a leerlo? ¿Qué hacen las letras y palabras si no cumplen en algún momento su propósito de comunicar? Es quizás cuando aquellos escritos son testimonio fiel de nuestro propio aprendizaje más que una enseñanza para otros, confirmando lo que Goethe expresó en algún momento.

Agradezco a todos el tiempo que dedican a estas letras esporádicas pero que se plasman con la mayor de las sinceridades, a lo que dicta el alma y sobretodo me complazco en poder visitarlos y leerlos.

¡Saludos a todos!

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.” Miguel de Cervantes Saavedra.

23.2.06

Estadísticas curiosas

“…al correr de la pluma” desea comunicar a quienes llegaron aquí buscando una forma mágica de aprobar una materia, que pese a lo que diga MSN, este sitio solo podrá recomendarles que estudien mucho y que no busquen la solución a sus problemas en Internet.

Mucho ánimo e igualmente gracias por su visita.

14.2.06

No figurativo

Explosivo sentimiento y abstracto movimiento: los trazos de la mano se funden sobre la superficie tocando puntos precisos. Su colorido erotismo inflama rápidamente bajo su piel cada nervio y cada músculo, conduciendo inexorablemente desde aquí al resultado propuesto, al motivo fundamental, a esa concepción sin miramientos.

Empañados sus ojos de la emoción y del sentimiento que lo embarga pero sin variar la expresión de su rostro, ahora existen solo él y su obra. El agua se escurre velozmente pero su mano, más veloz, conduce su recorrido. Los pigmentos: primero un color, luego el otro… perfectamente sincronizados, siguen dóciles el ritmo que el director describe en sus impulsos y la coreografía da materialidad a formas sobre la superficie antes virgen…

La impetuosa danza cambia de velocidad por control y potencia de los movimientos en un instante imperceptible… es hora de la delineación, del detalle. Con absoluta precisión, calculando la fuerza y la dirección en todo momento, el trabajo es propio de un orfebre… con seguridad pero con cuidado, los minuciosos toques ahora permiten reconocer trazos que el agua había sugerido, su cometido puede anticiparse pronto a conocer la luz… un poco más aún…

Nuevamente, euforia en los movimientos: es necesario liberar la maravillosa forma atrapada en el material, envuelta en el pesado manto. Esgrimiendo con fuerza el cincel, recuperando energía se dispone a quitar cada sobrante sin detenerse hasta ver completo el resultado…

…como una sinfonía perfecta, en el clímax de su marcha la obra envuelve por completo al artista: nada más importa, ninguna otra cosa existe, solo las ondulantes notas en el espacio, que adquieren vida propia y entonces, solo entonces, él reconoce que no ha creado nada, que la magia de aquellos sonidos existían mucho antes que él, que fueron concebidos más allá de su simple realidad, más allá de su imaginación inclusive, en el mundo que habita el espíritu y donde la verdad es el resplandor de la belleza ¡Cuanta lucidez hay en ese momento y cuan embriagado se siente por semejante revelación! La música que ha cesado aun resuena en las paredes y puede ahora dedicarse a contemplar sereno la obra consumada, encarecida en el minimalista espacio, destacándose y dominando todo el entorno preparado con esta idea: sobriedad, luz, calidad de texturas que contrastan armoniosamente con las de su obra maestra, que ahora descansa en el centro mismo de la habitación.

ilustración: TONY

13.2.06

Extensiones para Firefox

Llevo un tiempo usando uno de los excelentes agregados para este explorador llamado Blogger Web Comments (recomendado por el BloggerBuzz). La función básica de esta extensión consiste en acercarnos mientras navegamos la función “link:http://” del buscador de blogs de Google, mostrándonos así en cada página las entradas de cualquier blog que apuntan a la misma. Esto es muy útil para encontrar blogs relacionados con el tema que estamos leyendo, las entradas aparecen a las pocas horas de ser publicadas y los resultados incluyen las entradas creadas en la mayoría de los sistemas de weblogs que hay (no solo de Blogger). Nos brinda una navegación diferente a través de los temas que nos interesan y con un tiempo óptimo.

Estoy probando otras extensiones para Firefox como FasterFox (un útil acelerador de navegación) y YakAlike (permite chatear a los usuarios de FF que están en la misma página), lastimosamente esta última no es suficientemente popular aún, pero su concepto es interesante…

Sin más decir, les animo a probar estas opciones, posibles gracias a la particular arquitectura de Firefox.

Y no, Mozilla no me paga nada por escribir estas hipertextuales líneas.

3.2.06

Edgar Morin y el desarrollo de las ideas

Primeramente, me disculpo por mi relativa ausencia en estos días y la escasez de comentarios y posts, pero debido a motivos académicos estoy mucho tiempo ausente y lamentablemente con una sequía de ideas...

Y como la vida abunda en ironías, en este momento estoy estudiando acerca del origen de las ideas, la elaboración de conceptos, y su traducción en formas (ardua tarea descifrar los caminos de la mente) y entre la bibliografía citada se encuentra un libro del sociólogo y pensador francés Edgar Morin, libro titulado “El Método”.

En principio, debo decir que desconocía completamente la obra de este autor, cosa que no sorprendería a nadie si no fuera porque se trata de un pensador al que según la orientación de mi facultad “debiera necesariamente” haberse leído al momento del cursado de la materia, que en mi caso, no fue así. Ante tal situación, aún puedo decir que sobreviví hasta hoy sin él. Ahora, con un poco más de compromiso, me entregué a la tarea de llenar el supuesto vacío que existe en mi formación para ver arquitectura. El libro, editado originalmente en 1977 llega en una edición castellana de 1998. Hay que mencionar que la traducción es un tanto confusa, y podría decirse descuidada, porque en un paso entre lenguas latinas suele obtenerse mayor prolijidad, pero si las ideas fueran sólidas podría omitirse la negligencia para rescatar el tesoro de un diamante en bruto. No ocurrirá esto.

El intelectual Edgar Morin defiende hasta el abuso solo un par de pensamientos, ejemplificando hasta el cansancio, apelando continuamente a neologismos, redundando oraciones y demostrando gran cantidad de ideas prejuiciosas. Puede decirse que esto es producto de buscarle la “quinta pata al gato” y se hace evidente en la necesidad que Morin tiene de inventar y mezclar términos constantemente para expresar ideas que sencillamente se podían proponer de muchas otras formas. Y es que en el afán de querer hablar del mundo de las ideas y de la noosfera, de la preexistencia de los mitos, de la continua influencia de la cultura en el hombre y viceversa, Morin, para no parecer simplista necesita fascinar con cantidad de términos extraños, un abuso de preposiciones, un glosario más desconcertante y términos extranjeros que le parecen tener más sonoridad y expresión que cualquier posible traducción francesa o castellana (cosa que probablemente sea así, si se comparan con sus neologismos forzosos)

Un pequeño párrafo de muestra: “si lleva en si principio, modelos, esquemas de conocimientos, si genera una visión del mundo, si el lenguaje y el mito son partes constitutivas de la cultura, entonces la cultura no comporta únicamente una dimensión cognitiva, es una máquina cognitiva cuya praxis es cognitiva. Se puede llamar logicial a un conjunto de principios reglas e instrucciones que mandan/controlan operaciones cognitivas, se puede decir que las actividades cognitivas del ser humano emergen de inter-retro-acciones dialógicas de origen bio-cerebral y sociocultural.” ¿Nadie le habrá criticado a este estudioso de las percepciones, que un exceso de información sin un mínimo de redundancia es contraproducente en un texto que pretende enseñar y trae como consecuencia inevitable la confusión y el aburrimiento del lector?

Es llamativo que ningún nuevo concepto se desarrolla desde la página 28 hasta la 52, donde por fin se trata un poco sobre cómo la cultura se transforma, pero donde tampoco hace ningún aporte deslumbrante.

En conclusión: La conceptualización, ese paso del problema a la solución, la traducción en términos físicos de una idea (que no habita el mundo físico) es siempre un proceso complejo que se realiza en la mente del artista, diseñador, etc., en una forma poco susceptible de un análisis definitivo. Estos procesos dependen grandemente del individuo que los realiza pero son en alguna medida enseñables. En estos días mi confrontación fue ¿Cómo podría enseñarse mejor estos tópicos? Me cuestiono esto porque es preocupante ver como un espíritu práctico puede (y esta en todo su derecho de hacerlo) desechar tal cantidad de palabrerío a la hora de tener que cursar una materia que es fundamental para comprender la actividad heurística. Esto desde luego redunda en profesionales obtusos, sin creatividad, en el amodorramiento de espíritus que quizás con un poco de estímulo pudieran liberar un potencial que el medio nunca les permitirá conocer, o peor aún, en "osados" que buscan seguir los pasos de tales palabreros al ver el supuesto éxito y la popularidad que les confieren sus enredos.

El regreso del halo solar

El halo solar se repite en otros lugares...

Este fenómeno me sigue fascinando, y al parecer también a los tucumanos.