2.4.06

Cofre

Uno a uno echaba los bártulos en el deteriorado cofre. Aunque no evidenciaba ser muy antiguo, los arañazos en sus costados denunciaban una existencia accidentada.

Cada pequeña partícula del aroma que había impregnado la habitación ahora encontraba su lugar en un nuevo espacio. Mientras observaba como por última vez su poco aventurada colección, el individuo arrojaba dentro, con ritmo constante, las pocas cosas que quedaban a la vista.

No estaba por mudarse –su vida era un continuo viaje- ni necesitaba acomodar o hacer espacio en aquel blanco camarote donde solo se observaba un lecho bajo, una elevada ventana horizontal por la que ingresaba la luz en cascada desde el exterior y unos pocos elementos que iban desapareciendo en el cajón, aparentemente sin fondo. A pesar de esto, estaba abocado a limpiar toda evidencia de sensibilidad humana que en otro momento exhibiera la habitación, y a completar su tarea sin interrupciones.

Su expresión era borrosa y se difuminaba aún más a medida que desaparecían los objetos más pequeños. Sus acciones, sin pausa pero sin prisa, parecían las de un autómata que lleva un detallado inventario. Pero el se despedía íntimamente con cada vistazo final.

Cuando arrojaba el último objeto, una sonrisa asomó en su desenfocado rostro al reconocer una voz que le propusiera revertir sus acciones y devolver los objetos a la habitación. El había estado esperando esa llamada desde que comenzó la limpieza y aún antes, cuando su semblante, aunque perfilado de pesar, expresaba esperanzas. Pero sabía que ya era tarde. Entonces se apresuró a colocar la tapa y poner el candado cuya llave guardó luego en su bolsillo, y despreocupado al fin, pudo recostarse.

Ahora habría activado el mecanismo y este comenzaría su implacable marcha.

8 comentarios:

  1. me gusto mucho querido amigo tu relato, pero como que me quede con ganas de mas, viste esas historias de antes o sea dejame explicarme.....como que te enganchas al relato y cuando estas ahi ya termino....hay como se nota que las palabras no son lo mio jajajaj saludos amigo y el martes ya estoy en casa.
    Daniel

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  2. Tony, yo también me quedé con ganas de saber más de tu relato que entrelaza con el anterior que escribirte. Al menos esa impresión me ha dado, y se me antoja que el protagonista de esta historia tiene mucho que ver contigo, con tu orden.

    Gracias por las amables palabras que me dejas cuando me visitas.

    Muchos besos, Tony.

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  3. Todo peregrino supera etapas en su esperanzado caminar; el lastre de algunos ingratos momentos no sólo es innecesario sino perjudicial, pero para lo positivo siempre habrá lugar en el arcón del alma... Un abrazo.

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  4. tony...con este tipo de relatos se me pierde más la chaveta...que andaba muyyyyy perdida.
    te mando un beso grande!!!!!!
    laura
    PD: lo del loco alemán es algo así como que algunos eligen la pastilla azul y otros la roja (¿o era al revés?)...bueno. algunos turistean la vida y otros tenemos nuestra pobre antena....
    u besazo

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  5. muy buen relato amigo mio....me gusto mucho......

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  6. Primera vez mia leyendote.

    Interesante relato... pero koinsido konlos posteadores anteriores.. hace falta ke nos digas más, nos dejas kon ganas de konocer más a este personaje.

    Saludos & Bloody Kisses

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  7. Muchas gracias por sus comentarios amigos... y bienvenida a este espacio Pandora!

    Saludos a todos!

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  8. Me quedé como los demás esperando algo más, a lo mejor no sé leer entre líneas, quizás sea eso.
    Gracias por tus palabras en mi poema Sin poderes mágicos, un gusto que pases por mi rinconcito

    anngiels desvelada

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