Hipocresía mediática
Escribo estas líneas con tristeza y un poco de preocupación. Tristeza por lo acontecido, preocupación por lo que puede llegar a suceder. En estos días estuvo en boca de muchos una noticia que causó multitud de comentarios: el exabrupto cometido por el telepredicador Pat Robertson, al hablar ligeramente sobre la posibilidad de EEUU de quitar del poder al presidente venezolano Chávez, inclusive dando a entender que sería mejor que estuviera muerto. Por supuesto, la prensa no desaprovechó la oportunidad para crear atractivos titulares y presentar si posible a Robertson como un asesino, sobre todo en este momento en que algunos medios desean hacer ver al protestantismo norteamericano como impulsor de una moderna inquisición. En todas las discusiones surgidas por este tema, muchos coincidimos en lo inapropiado de las declaraciones de un predicador sobre cuestiones políticas, y más aún cuando estas contrarían directamente lo que este debe predicar. Hasta este punto solo a un necio se le ...