Quiero presentarles un pequeño “engolosinamiento formal”, realizado en momentos libres de esta semana. La idea surgió al escuchar en “ La Mágica Web ” la composición llamada “Arañas”. De intencionalidades arquitectónicas, esta composición volumétrica responde a principios de Geometría Fractal pero con algunas reglas propias, más o menos caóticas. Quizás la forma resulte aun demasiado rigurosa para Arquitectura, pero significó un ejercicio formidable (de más está decir cuánto me gusta la Geometría) y además la oportunidad de practicar un poco de animación en 3D y edición de videos, fuera del marco de los tan admirados “fotorealismos” que están de moda en prácticamente todos los estudios de Arquitectura. Para brindar algunos datos “técnicos” más: La forma es producto de la iteración de un poliomino (figura compuesta de elementos cuadrados) extruido en tres alturas diferentes, según las tres escalas en las que se presenta. El factor numérico de relación entre escalas es de 1 / (13^(1/...
Rompo el silencio para presentar dos nuevas animaciones, esta vez con la temática de los autómatas celulares. Se llama así a un conjunto de celdas generadas automáticamente a partir de una configuración inicial y de reglas preestablecidas. Quizás el conjunto de reglas más conocido sea el llamado “Juego de la vida” ideado por el matemático John Conway (que determina la supervivencia, nacimiento o defunción de una célula en función de la cantidad de vecinos que la rodean), aplicado en el primer video. No obstante, la elaboración de reglas propias puede enriquecer la experiencia cuando estas son pensadas y aplicadas adecuadamente. El primer video surgió tras encontrar una de las doscientas cuarenta soluciones que presenta (según el mismo J. Conway) el rompecabezas conocido como “cubo Soma”, formado por siete policubos diferentes. Luego de extraer un par de piezas al azar, estamos en condiciones de aplicar el “Juego de la vida” a la configuración resultante durante 3 generaciones sucesivas...
Solamente cuando doy con mi rostro contra su dispar superficie y percibo su maravillosa diversidad de accidentes, mi espíritu está conforme. Y este estado no me produce calma, sino todo lo contrario. El momento de mayores tensiones emocionales, la angustiosa confrontación de los propios contrastes a la luz de lo inmutable, son el verdadero disfrute. Detenerse es morir. Cuando me embargó la mortecina sensación de tranquilidad, en el equilibrio de una supuesta felicidad, supe internamente que no me era natural, que no podía permanecer en ella. Una necia sonrisa tibia decidía asomarse entonces, pero sabía que su tiempo es el del embotamiento de los sentidos, que cuando este desaparece no queda rastro de ella, ni el recuerdo de que haya existido. Si acaso el cúmulo de conflictos y contradicciones deciden armonizar, brindándose una tregua en su inacabable lucha, solo lo hacen para después enfrentarse más encarnizadamente aún, afiladas sus armas y garras. No puedo mediar entre ellas porque s...
a full! usando una voz actual que no significa nada.
ResponderBorrarjaja! usando una onomatopeya inexacta porque a esta hora suena más como un "jojo!"
ResponderBorrar