Adiós Tere...
Ningún momento puede volver o cambiar porque se lo lamente, pero estas líneas pueden servir para recordar con cariño y desahogar algo de la tristeza que en esta hora me embarga, tristeza pero no desesperanza, ciertamente. En estos días había pensado repetidamente en ella, en aquellos chispazos de humor que tenía, sus graciosas ocurrencias, aminoradas con el tiempo pero tan características en su persona que son ahora imborrables. Dicen que la tecnología hoy ha acortado todas las distancias… pero esto es sólo una cruel metáfora en algunos casos. ¡Cuanto hubiese deseado aplanar montañas y borrar fronteras para estar más cerca, para burlar el irremediable hecho físico del espacio y sus dimensiones! Está presente en mis recuerdos más remotos: en un cumpleaños, en una plaza, esperando a la salida del colegio y comprando una golosina o figuras para el álbum eternamente incompleto. Aunque tengo imágenes más frescas, su rostro parece congelado en aquellos años… Me vuelven pinturas cargadas de a...